Refinada mesa de trabajo, chapada en madera maciza de cerezo, finamente tallada. La mesa consta de tres patas lineales, con columnas decorativas, unidas por una base triangular curva. El tablero es redondo y liso, y se abre mediante un pasador que se acciona deslizándolo. En su interior, visible también desde el exterior, hay tela verde, donde se guardaban las telas para trabajar, mientras que justo dentro hay un costurero. Se trata de una mesa de gran gusto y refinamiento, capaz de aportar un toque de clase y antigüedad a cualquier ambiente. Fabricación florentina del período Imperio, probablemente atribuible al taller del famoso ebanista florentino Jacopo Ciacchi, alrededor de principios del siglo XIX.
Medidas: H x DM 80 x 45,5 cm