Refinado retrato realizado a pastel sobre lienzo, enmarcado en madera tallada y dorada, protegido por cristal. La pintura representa el rostro de un caballero, a medio busto, vestido con ropas de época. El hombre se representa de tres cuartos, con cabello rubio y ondulado, ojos azules y labios finos pero carnosos. Lleva un pañuelo que le adorna el cuello y una chaqueta azul adornada con detalles dorados que realzan su elegancia. Es una obra en la que se aprecia la representación estilística y fisiognómica de los detalles; de gran gusto y refinamiento, este cuadro puede dar un toque de clase a la decoración de cualquier ambiente. Fabricación francesa del período neoclásico, hacia finales del siglo XVIII.
Medidas: Al x An x Pr totales 71 x 55,5 x 4 cm; Al x An solo obra 61 x 45 cm