Raro marco octogonal con espejo. Realizado con la refinada técnica del églomisé, el marco combina pan de oro y plata, pigmentos translúcidos y opacos y polvo de oro para lograr una notable profundidad óptica.
Imitación de incrustaciones de piedra dura, en este caso evocando lapislázuli, ojo de tigre y otras piedras semipreciosas.
Tales superficies ilusionistas hacen eco del clima intelectual del Manierismo de alrededor de 1600, con su fascinación por el artificio, la rareza y el engaño visual.
40 cm x 40 cm, apertura 15,5 cm x 13,5 cm
Roma, principios del siglo XVII.