Elegante aparador pequeño en madera maciza de nogal, tallado y con pátina oscura. El mueble se distingue por sus pequeños pies de repisa y los clásicos almohadillados del período presentes en la parte inferior. Los grabados en el frente, de gusto geométrico y floral, confieren una gran elegancia. El aparador consta de una puerta y un cajón, este último utilizado en la época como portavelas. En la parte posterior se ve una inscripción con una cruz y dos iniciales, probablemente referidas a la iglesia a la que pertenecía; es probable que en el pasado estuviera situado delante de un reclinatorio. Se trata de un mueble de gran gusto y refinamiento, capaz de decorar cualquier ambiente con clase y un toque de antigüedad. Manufactura florentina, del período Renacentista, alrededor del siglo XVI.
Medidas: Alto x Ancho x Profundidad 96 x 66 x 32 cm