El pintor representa el encuentro entre la Virgen María y Santa Isabel según una interpretación recogida e intensamente humana del tema evangélico; la composición se centra en el afectuoso diálogo entre las dos figuras femeninas, representadas con un énfasis participativo y con una pintura de cálida sensibilidad devocional.
La obra muestra características coherentes con la cultura figurativa genovesa del siglo XVII y con el lenguaje de De Ferrari, basado en tonos cálidos, sombras suaves y especial atención a la verdad expresiva de los rostros.
Altura 100 cm, anchura 79 cm.
Cada pintura de nuestra Galería se vende acompañada de un certificado de autenticidad emitido por un Perito del Tribunal y de la Cámara de Comercio Industria Artesanía y Agricultura de Génova.