Refinado escritorio emplumado en nogal y palisandro, realzado con incrustaciones geométricas en el tablero realizadas con filetes de madera frutal. El escritorio se distingue por sus patas ligeramente curvas, típicas de la época, y presenta un emplumado a la vista, ideal para colocarlo incluso en el centro de la habitación. Dispone de cinco cajones ergonómicos, abríveis con tiradores de bronce, y perfectos para guardar objetos de forma práctica. Se trata de una mesa de escritorio de gran gusto y refinamiento, capaz de amueblar con clase cualquier estancia. Manufactura toscana del periodo Luis XV, hacia mediados del siglo XVIII.