Elegante y único pequeño cofre de madera tallada y dorada, con incrustaciones de piedras semipreciosas. El cofre es rectangular, de estilo plenamente renacentista, con patas zoomorfas y un frente caracterizado por una forma de templete con pilastras y molduras. En el interior, el objeto está además forrado de tela, con motivo floral, en tonos dorados y rosados. Se trata de un cofre de gran gusto y refinamiento, capaz de aportar un toque de clase y antigüedad a cualquier ambiente. Manufactura toscana, del periodo neorrenacentista, hacia mediados del siglo XIX.
Medidas: Al x An x Pr 32,5 x 82 x 34 cm