Elegante busto en bronce, realizado mediante la técnica de la cera perdida y cincelado a mano. La escultura está montada sobre una base paralelepípeda de mármol amarillo, que realza su estabilidad y soporte. El bronce representa el rostro de un niño sonriente, con una dulce mueca y una gorrita que se asoma delicadamente por un lado. Se trata de una obra de alta calidad escultórica, caracterizada por un gran realismo, capaz de enriquecer con refinamiento cualquier ambiente. Este bronce se atribuye al célebre broncista siciliano Pietro Piraino (1878-1950), cuya firma es visible en la parte posterior. Piraino estuvo activo en Roma alrededor de principios del siglo XX.
Medidas: Al x An x Pr 25 x 14,5 x 11,5 cm