Elegante acuarela de Ludwig Koch (Viena 1866-1934), maestro absoluto de la pintura ecuestre austro-alemana. La obra representa a un mozo de cuadra en vestimenta tradicional conduciendo un caballo castaño marcado con el número “10”. La escena, representada con la típica inmediatez narrativa del artista, une precisión anatómica, sensibilidad por el movimiento y un gusto documental que caracteriza la producción madura de Koch.
La pincelada rápida y transparente, junto con el fondo parcialmente libre, confiere dinamismo y frescura a la composición. La firma del artista aparece en la parte inferior izquierda; en la parte inferior derecha hay anotaciones manuscritas, probablemente referidas a un registro de la caballeriza.
Altura cm 31 anchura cm 42,8