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Composición de frutas sostenida por tres ángeles, Escuela romana de principios del siglo XVIII, Luigi Garzi (Pistoia 1638 – Roma 1721)

Codice: 443566
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Autor: Luigi Garzi (Pistoia 1638 – Roma1721)
Época: Siglo XVII
Categoría: Naturaleza muerta
Expositor
Antichità Castelbarco
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Composición de frutas sostenida por tres ángeles, Escuela romana de principios del siglo XVIII, Luigi Garzi (Pistoia 1638 – Roma 1721)  Traducido
Descripción:
Escuela romana de principios del siglo XVIII Luigi Garzi (Pistoia 1638 – Roma 1721) atribuido Naturaleza muerta de frutas sostenida por tres ángeles Óleo sobre lienzo ovalado 116 x 91 cm, enmarcado 140 x 119 cm. Autenticación sobre fotografía del prof. Giancarlo Sestieri, que atribuye la obra al ámbito de Luigi Garzi. Información completa de la pintura mencionada: https://www.antichitacastelbarco.it/it/prodotto/natura-morta-di-frutta-sorretta-da-tre-angeli Este magnífico lienzo, que representa una suntuosa composición de frutas sostenida por tres prósperos putti alados, de la cual emerge un pergamino que lleva la expresión latina "Amor est vitae essentiae", debe situarse en la producción de un autor romano activo entre la segunda mitad del siglo XVII y principios del siguiente. La iconografía que representa a putti con frutas o flores es frecuente en el período barroco, sobre todo en el ámbito romano, a partir del siglo XVII, con esa particular tendencia figurativa dirigida a imágenes ilusionistas y frívolas, a una tipología de pinturas o frescos de fuerte valor decorativo, destinados al contexto privado y que representan precisamente triunfos de putti, ángeles o querubines, y de los cuales nuestro lienzo representa un perfecto ejemplo. Puede recordarse, entre los precedentes iconográficos más ilustres, los elegantes espejos pintados por Mario Nuzzi y Carlo Maratta que adornan el salón del Palazzo Colonna en Roma, y también el lienzo conservado en el museo de Rouen y los similares del Palazzo Chigi en Ariccia, con la colaboración para las partes figuradas de Filippo Lauri. El éxito comercial y decorativo de obras similares también está testimoniado por autores como Guglielmo Cortese, llamado el Borgognone (1628 - 1679), Franz Werner Von Tamm (1658 - 1724), Giovan Battista Gaulli (1639 - 1709), Giovanni Paolo Castelli, llamado Spadino (Roma 1650 - 1740) y el ya mencionado Carlo Maratta (1625 - 1713). La obra, estudiada por Giancarlo Sestieri, se ha aproximado al ámbito del ecléctico pintor pistoiano Luigi Garzi, entre los protagonistas de la pintura romana en las décadas de transición entre los siglos XVII y XVIII. En nuestra pintura podemos encontrar los elementos típicos de su pintura: la luz suave y delicadamente claroscureada, el clasicismo escultórico de las figuras, además de los estupendos efectos luminísticos y cromáticos. La formación y la actividad artística de Luigi Garzi se desarrollaron en la Ciudad Eterna y fue a todos los efectos un artista romano. Tras trasladarse muy joven a Roma desde Pistoia, su ciudad natal, entró a formar parte del taller de Andrea Sacchi, que orientó sus estudios hacia el clasicismo, confrontándose con las obras de Rafael, Domenichino y Nicolas Poussin, pero también con el emiliano, con particular atención a la escuela de Guido Reni. Pero los ejemplos emilianos fueron indudablemente antepuestos, predilegiendo de manera particular a Giovani Lanfranco, que modeló su gusto y el estilo, junto con un modulado cortonismo, mientras que esas sensibilidades precedentes al siglo XVIII se deben a la lección de Carlo Maratta. Sin embargo, es indudable que el pintor orientó su personalidad sin nunca plegarse a la imitación, llegando a una refinada elegancia y autonomía de lenguaje, como bien demuestra el lienzo en examen en el que las diversas influencias encuentran una amalgama refinada y en perfecta armonía con la evolución barroca entre los siglos XVII y XVIII, indicándonos una datación a su primera madurez. Estas aptitudes condujeron al pintor a obtener lo antes posible reconocimientos y prestigiosas comisiones, como los frescos del Palazzo Borghese y de San Carlo al Corso, donde emergen los recuerdos de Domenichino y Reni, hasta la cúpula de la Cappella Cybo en Santa Maria del Popolo. Volviendo a la obra, se puede entonces presumir una colocación cronológica madura, por la peculiar extensión, que se basa en pinceladas con tonalidades esmaltadas y una sentida clasicidad. La pintura se presenta en excelente estado de conservación, con un hermoso marco antiguo. La obra está provista de certificado de autenticidad fotográfico según la ley. Nos ocupamos y organizamos el transporte de las obras compradas, tanto en Italia como en el extranjero, a través de transportistas profesionales y asegurados. Para cualquier información adicional, no duden en contactarnos. Síganos también en: https://www.instagram.com/galleriacastelbarco/?hl=it https://www.facebook.com/galleriacastelbarco/  Traducido