Elegante frutero de porcelana blanca, con remates dorados. El frutero es calado y presenta un pedestal, con decoraciones florales que aportan mayor elegancia al conjunto. Es un objeto de gran gusto y refinamiento, capaz de dar un toque de clase y elegancia a cualquier ambiente. Manufactura francesa, al estilo de la Vieille París, hacia mediados del siglo XIX.
Medidas: H x DM 25 x 28 cm