Dimensiones: h: 36 X an: 34 X prof.: 28 [cm]
Magot con cabeza, lengua y manos basculantes. Material compuesto íntegramente de porcelana, a excepción de las manos en biscocho.
Características
Material:
porcelana
Época:
finales del siglo XIX
Procedencia:
Italia
¿Qué son los magots?
La palabra magot deriva del francés: bertruca. Son figuras masculinas o femeninas con rasgos orientales. Normalmente, el material utilizado para la representación era la porcelana pintada o decorada. El sujeto representado, de forma bonachona y simpática, es Pu-Tai, el dios chino de la felicidad y la abundancia.
Se dice que traían suerte ya que, gracias a cabeza, lengua y manos articuladas, lograban preavisar de los terremotos.
Llegaron a Europa entre finales del siglo XVII y principios del XVIII gracias a los primeros contactos entre mercaderes europeos (venecianos principalmente) y chinos. Se convirtieron, en las décadas siguientes, en un símbolo de estatus para exponer en las residencias aristocráticas. Encontraron terreno fértil en Europa gracias a la moda de lo exótico que se desarrolló en el Viejo Continente durante las primeras décadas del siglo XVIII. Esta moda se puede observar en diversos objetos de la época, no solo en los Magots, véanse los objetos de tocador y los muebles lacados decorados con las famosas chinoiseries.
En pocos años, gracias a la creciente demanda, nuestras manufacturas también se pusieron a trabajar para satisfacer esta nueva forma de coleccionismo.
Desde las alemanas, Meissen Dresde Rudolstadt, a las francesas, Saint Claude Samson y Chantilly, hasta las italianas.
En todo el norte de Italia se realizaron verdaderas obras maestras. Inusuales fueron luego las piamontesas, en cartón piedra.
Autenticidad:
Completamente íntegro a simple vista y con lámpara infrarroja. El magot solo ha sido limpiado a fondo, de hecho, para la porcelana, no se puede hablar de pátina (suciedad que se deposita con los cientos de años, que algunos compradores desean que esté presente, por ejemplo, en los muebles de madera antigua), por lo que una vez limpio vuelve a estar como nuevo.
Se pueden ver los signos del tiempo y, por tanto, la originalidad gracias a la pátina en el fondo y en el interior y, a veces y como en este caso, a la presencia de pequeñas estrías a lo largo de toda la superficie.
Leyenda de las imágenes: 1. interior del magot antes de ser limpiado. 2. fondo del magot todavía en "pátina". 3. detalle: manos en biscocho. 4. detalle: estrías a lo largo de toda la superficie visibles solo de cerca y a contraluz.