Refinado y único óleo sobre lienzo, en un marco de madera tallada y dorada con pan de oro de la época. La pintura representa a la Virgen con el niño Jesús en brazos, ambos con aureola y finas vestiduras bien pintadas en detalle. Sus miradas son serenas, y se aprecia la representación estilística del artista en los rasgos fisonómicos. Se trata de una pintura de gran gusto y refinamiento, en buen estado de conservación, capaz de enriquecer cualquier ambiente con un toque de elegancia y antigüedad. Manufactura atribuible a la Escuela Aretina (Arezzo, Toscana, Italia) de la primera mitad del siglo XVIII.
Medidas: Alto x Ancho x Profundidad totales 44 x 38 x 3cm; Alto x Ancho solo obra 37 x 31cm