Encantador pequeño espejo de tocador, en madera maciza de nogal tallada a mano. El espejo es de forma rectangular, bien conservado y montado sobre una base, en la que hay un pequeño cajón ergonómico para guardar pequeños objetos. Los dos cisnes a los lados, finamente tallados, dan elegancia al objeto. Se trata de un espejo de gran gusto y clase, capaz de amueblar con refinamiento cualquier ambiente. Fabricación toscana de mediados del siglo XIX.
Medidas: A x A x P 54 x 43.5 x 18cm