Escultura de alabastro de finales del siglo XIX - principios del XX de "Eros y Anteros".
Época: finales del siglo XIX / principios del siglo XX
Dimensiones: L 35 x P 46 x H 40 cm
Origen: Italia
Afrodita debió estar realmente desesperada cuando le confió a Temis su consternación al ver que su hijo Cupido se quedaba siempre niño. La sabia Temis respondió que el dios del Amor nunca crecería hasta que no conociera el amor de un hermano. Así, Afrodita y Ares engendraron a Anteros. Los dos hermanos se volvieron inseparables, y el primogénito creció. Cupido conservó la tarea de lanzar sus flechas para encender la pasión y empujar hacia la búsqueda de la belleza. Anteros protegía el amor correspondido. Pero si Anteros se alejaba, Cupido volvía a ser niño. Porque el Amor, para crecer, necesita ser correspondido, necesita conciencia y un camino común.