Elegante escultura de terracota que representa a dos niños chinos tocando un tambor. Esta obra de arte decorativo data de la segunda mitad del siglo XVIII y refleja la creciente fascinación por el exotismo oriental que invadía la Europa aristocrática. Los dos niños, modelados con fineza y atención al detalle, muestran expresiones vivaces y poses dinámicas que expresan un sentido de juego y despreocupación.
La base de madera dorada, con su diseño detallado, realza la escultura y acentúa su elegancia. El gusto por lo decorativo y lo exótico se expresa en esta refinada obra, que enriquecía las residencias nobles y aristocráticas de la época, símbolo de un lujo refinado y de una curiosidad hacia las culturas lejanas. Un testimonio del período Rococó, que conjuga fineza artesanal y deseo de novedades estéticas.
Dimensiones:
escultura: altura cm. 54 anchura máxima cm. 43
altura con base cm. 63 diámetro base cm. 35