El presente cuadro representa una Caritas Romana, un tema que simboliza la devoción altruista. La escena captura a la joven Pero amamantando a su padre Cimón, encarcelado, como un acto de compasión y sacrificio que subraya la intensidad dramática de la composición. El uso magistral del claroscuro por parte de Zanchi realza aún más la profundidad psicológica y la tensión física entre las figuras.
Exponente destacado del tenebrismo veneciano, Zanchi fue influenciado por Luca Giordano y Giovanni Battista Langetti, así como por Francesco Ruschi. Sus obras se caracterizan por composiciones dinámicas, una rica paleta de colores e intensa emotividad, todo ello evidente en este cuadro. Más conocido por sus encargos en iglesias y palacios venecianos, la reputación de Zanchi se extendió más allá de Italia, con proyectos significativos en Múnich. A partir del año 1680, su estilo evolucionó hacia contornos más suaves y un uso más refinado del color, anticipando el desplazamiento hacia el rococó veneciano.