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Giuseppe Cesari, detto il Cavalier d'Arpino (Arpino 1568 – Roma 1640), Cristo muerto y ángeles

Codice: 424579
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Época: Siglo XVII
Categoría: religiosa
Expositor
Ars Antiqua SRL
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Giuseppe Cesari, detto il Cavalier d'Arpino (Arpino 1568 – Roma 1640), Cristo muerto y ángeles  Traducido
Descripción:
Giuseppe Cesari, detto il Cavalier d'Arpino (Arpino 1568 – Roma 1640) Cristo muerto y ángeles Óleo sobre lienzo, cm 92 x 70 Con marco, cm 110 x 88 Peritación del Prof. Alberto Crispo Las referencias compositivas y estilísticas conectan este lienzo que representa a Cristo Muerto sostenido por ángeles con la producción del pintor Giuseppe Cesari, conocido principalmente con el nombre de Cavalier d'Arpino (Arpino 1568 – Roma 1640). El inusual tema de Cristo llorado por los ángeles, aunque no aparece en los textos bíblicos, se inscribe en la tradición devocional de la Piedad, en la que el cuerpo de Cristo inánime es sostenido con el busto erguido por ángeles o dolientes. Se trata de una iconografía típica del fecundo segundo decenio del siglo XVII, en plena época de Contrarreforma. El tema patético de la muerte de Cristo responde perfectamente, en su potencial emotivo, a las finalidades de la Iglesia post-tridentina. La tipología de Cristo muerto sostenido por ángeles se configura, con respecto a los ejemplos renacentistas, como una novedad temática que se remonta a Taddeo Zuccaro, destinada a hacerse muy popular en el siglo XVII. Ya no son los hombres sino los ángeles del Cielo los que lloran y adoran al Hijo de Dios sacrificado por la humanidad; no figuran ni la Virgen ni las santas mujeres ni José de Arimatea, como si solo el Cielo pudiera lamentar dignamente su muerte. En el presente, el centro de la composición es el cuerpo lívido en piedad del Salvador, aún envuelto en el sudario y con la cabeza completamente abandonada, sostenido por dos ángeles que visten túnicas preciosas; de particular valor son sus broches adornados con gemas preciosas y los sutiles bordados colocados en la manga del ángel de la izquierda. Uno de los dos besa la mano del redentor mientras que el otro vuelve los ojos al cielo. Como se ha escrito anteriormente, este cuadro es, como afirma el Prof. Alberto Crispo, atribuible a la mano de Giuseppe Cesari, detto il Cavalier d'Arpino, uno de los artistas más estimados y célebres de la Roma del siglo XVII. Nacido en Arpino en febrero de 1568, hijo de Munzio, también pintor, se trasladó a Roma con su madre en 1582. Bajo la dirección de Niccolo Circignani, su primer maestro romano, trabajó en la decoración de las Logias Vaticanas, de la sala vieja de los Suizos y de la de los Palafreneros. Fue en este ámbito que el joven Cesari, aún no caballero, se hizo notar por su creatividad y habilidad, tanto que ya en 1583 entró a formar parte de la Academia de San Lucas y en 1586 fue acogido entre los Virtuosos del Panteón. Tras estas prestigiosas adhesiones obtuvo numerosos encargos trabajando para la iglesia de Trinità dei Monti, en el palazzo Santori, en Sant'Anastasio dei Greci. En Nápoles se le encargó decorar el Sancta Sanctorum de la Certosa di San Martino. Con el advenimiento al pontificado de Clemente VIII Aldobrandini, el Cesari pudo finalmente consagrar su afirmación profesional, convirtiéndose en uno de los pintores más conocidos y solicitados en Roma, especialmente para las grandes empresas decorativas. Abrumado por los muchísimos encargos, fue acompañado por un taller con sede en Torretta, considerado uno de los más prestigiosos de Roma; es aquí donde en la primavera de 1596 llegó Michelangelo Merisi, detto il Caravaggio, antes de que la aversión entre los dos se impusiera. 1599 es el año en que Cesari fue elegido príncipe de la Academia de San Lucas y obtuvo el importantísimo encargo de los frescos del transepto de San Giovanni in Laterano. La posición económica y social de Cesari se había consolidado ampliamente, y por lo tanto pudo finalmente adquirir un palacio en via del Corso, además de hacerse construir una residencia propia en su Arpino natal, aún parcialmente existente; entre los clientes de Cesari, además de la rica aristocracia capitolina, también se encontraban el emperador Rodolfo II y los reyes de España y de Francia. En particular, el cuadro puede ser relacionado con algunos cuadros del mismo tema como el Cristo muerto sostenido por ángeles del M. Roy Fisher Fine Art Museum de Nueva York, donde un ángel está intentando besar la mano del salvador mientras que el rostro del otro, con los ojos apuntando hacia el cielo, parece literalmente calcado de nuestro cuadro. Otras referencias se pueden encontrar en el ejemplar de la fundación Cavallini Sgarbi y en una segunda versión pasada varias veces en el mercado anticuario. Otras referencias estilísticas se pueden rastrear también en la deposición de Cristo con santos de la Fundación Cavallini Sgarbi o en la captura de Cristo en San Carlo ai Catinari.  Traducido