Elena Recco (Activa a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII)
Naturaleza muerta de peces
Óleo sobre lienzo, 48 x 62 cm; con marco 60 x 74 cm
Hija y alumna de Giuseppe, Elena Recco incursionó con éxito en la naturaleza muerta, calcando los temas paternos y privilegiando sobre todo las iconografías marinas. No se tienen noticias precisas de su carrera, Bernardo de' Dominici (1683-1759) en sus "Vite de' pittori, scultori, ed architetti napoletani" (III, Nápoles 1742-44, pág. 297), en el apéndice a la vida de Giuseppe Recco, proporciona algunos datos. El biógrafo menciona el traslado de Elena a España y su presencia en Madrid en 1695, tras la condesa de Santo Stefano, que se trasladó al final del encargo de Virrey de Nápoles que tuvo su marido. No sabemos cuánto tiempo duró su estancia en la capital española, pero allí realizó algunas obras, como se documenta en un inventario de 1794 del Palacio del Buen Retiro, donde se citan algunos lienzos de tema floral a ella referidos.
El cuadro aquí analizado constituye un interesante testimonio que se añade a la mejor y más típica producción realizada por Elena Recco, como se subraya en el libro Nature morte del Seicento e del Settecento (Editado por Patrizia Consigli Valente, Parma, 1987, pp. 10-11). La disposición en primer plano de los peces, a través de una abundante construcción, se encuentra en algunos de sus ensayos más felices. En la composición en análisis se encuentran plenamente las características distintivas de la producción de Recco: el plano de apoyo contiene la pesca expuesta, inmersa en una tenue pero difusa luz procedente del paisaje de fondo. Los peces en primer plano presentan los caracteres peculiares de sus obras: los particulares tonos rosados, verdosos y gris azulados de las escamas, unidos a una chispeante vitalidad de las presas recién pescadas, que brillan con reflejos plateados, denunciando su vitalidad, expresada por el brillo de los ojos, grandes y abiertos, y por las contorsiones de los cuerpos.