Primeras décadas del siglo XIX, escuela de Giuseppe Maggiolini (1738 – 1814)
Mesa auxiliar con incrustaciones
Varias esencias de madera (nogal, cerezo, palisandro, boj), cm 78,5 x 79,5 x 81
La profunda renovación de la ebanistería, primero lombarda, luego nacional y después europea, se produjo con el abandono gradual de los predominantes cánones estilísticos rococó de finales del siglo XVIII. La producción lombarda de muebles con incrustaciones perduró hasta los años cuarenta/cincuenta del siglo XIX, concentrando en medio siglo extraordinarios ejemplares de esta feliz mutación. El protagonista indiscutible de la escena artística del Milán neoclásico fue Giuseppe Maggiolini, el primer ebanista en ser definido, por las fuentes coetáneas, como artista. Activo ya a finales del siglo XVIII, Maggiolini abandonó pronto el repetitivo lenguaje rococó gracias a la convocatoria en la corte de Fernando de Habsburgo, archiduque asentado en la ciudad de Milán en los años setenta. En este contexto iluminado, Maggiolini tuvo la oportunidad de colaborar con los exponentes más actualizados del campo artístico y arquitectónico, comprometidos en las obras arciducales del actual Palacio Ducal de Milán y Monza.
El presente, de clara invención lombarda, refleja la incisividad del arte de Maggiolini: se figuran, en un sutil juego de sinuosas simetrías, audaces módulos ornamentales alrededor de un octágono central. Las plaquitas perimetrales internas al chapa de nogal se enriquecen con volutas fitomorfas elaboradas en una alternancia de flores y hojas lobuladas; la presencia de tritones que sujetan racimos en el segmento más extenso y de delfines con la cola enrollada en los ángulos del octágono de contorno contribuyen a centrar visualmente la composición principal, constituida por flores y racimos en forma de radios. La filetería en boj delimita la vivacidad de los colores de la madera de cerezo y palisandro, acentuando en vibrante alternancia la preciosidad del objeto. La elegancia de la mesa auxiliar se ve incrementada por las patas realizadas en forma de carrete, con un pequeño dado al que se une una hoja ondulada, de evocadora ligereza visual. Es posible comparar las soluciones ideadas por el presente con los dibujos del taller de Maggiolini, hoy conservados en el Gabinete de Dibujos milanés (pero v. también G. Beretti, A. González-Palacios, Giuseppe Maggiolini. Catalogo ragionato dei disegni, Milán 2014).