La pintura, una copia del siglo XVIII de la célebre obra maestra de Carlo Cignani (Bolonia, 15 de mayo de 1628 – Forlì, 6 de septiembre de 1719), mide 120x155 cm sin el marco y está embellecida con un majestuoso marco dorado y tallado, que eleva las dimensiones totales a 160x197 cm.
La obra representa el momento bíblico en el que Isaac, ciego y envuelto en sábanas y mantas, bendice a Jacob. Sentado en la cama, Isaac coloca sus manos sobre la cabeza y las manos del joven Jacob, arrodillado frente a él. A la izquierda de la escena, Rebeca, también arrodillada, anima a Jacob a llevar a cabo el engaño contra su padre, llevándose un dedo a los labios en señal de silencio.
La aplicación del color es meticulosa y uniforme, una característica distintiva del arte clásico, que confiere profundidad y solemnidad a la escena. El elaborado marco resalta aún más la importancia de la obra, enmarcándola con elegancia e imponencia.