Amelia Almagià Ambron (Ancona 1877-Roma 1960) - Flores
Cuadro al óleo sobre lienzo firmado abajo a la derecha y fechado en 1941
Amelia Almagià Ambron nace en Ancona en 1877 en una familia italo-judía. La familia es acomodada y alienta el amor por la pintura de Amelia y sus hermanas. Amelia, pintora de talento, se forma en la escuela de Antonio Mancini, pintor romano de ámbito realista. Su vida transcurre entre Roma y Alejandría de Egipto, antes de su matrimonio con Aldo Ambron, que la lleva a establecerse en Roma.
Reconocida por sus luminosos retratos y sus airosos paisajes, es el indiscutible punto de referencia de un animado salón cultural al que participan numerosos artistas entre los que se encuentran Marinetti, Giovanni Colacicchi, Mario Tozzi y el propio Mancini. Vinculada por una profunda y fraterna amistad a Giacomo Balla (protagonista de la primera temporada futurista), acoge durante mucho tiempo al maestro y su familia en la finca de Cotorniano en la campiña sienesa y más tarde, desde 1926 hasta 1929, en Villa Ambron en Parioli. Numerosas postales y cartas enviadas por Balla a la familia de Amelia documentan el intenso vínculo entre las dos familias.
Amelia tiene tres hijos, Emilio, Nora y Gilda, todos ellos apasionados por el arte. Emilio se convertirá en un artista muy apreciado. Viajero inquieto entre Europa, África y Asia, Emilio será en la segunda posguerra el portavoz de un retorno a la clasicidad y a la figura.
Amelia muere en Roma en 1960.
Vivió un doble papel en sus tiempos discriminatorio: el de mujer – en una época en la que la sociedad es opresiva para la mujer, destinada exclusivamente a la vida doméstica y desanimada, si no obstaculizada, en el intento de cultivar sus propias aspiraciones y a emerger en el ámbito cultural, sector donde los hombres son considerados únicos depositarios de la verdadera profesionalidad – y el de judía. La condición de minoría social, en lugar de convertirse en un obstáculo, se transforma en un impulso a la afirmación y a la independencia creativa.
En 2012 se llevó a cabo en Bolonia la exposición “Balla/Ambron. Los años Veinte entre Roma y Cotorniano”, en la Fundación Cardenal Giacomo Lercaro. En 2014 sus trabajos están presentes en la exposición “Artistas del Novecientos entre visión e identidad judía” en la Galería de Arte Moderno de Roma.