Placa de bronce decorada con esmalte cloisonné que representa a Santa Ana bendiciendo. Es un objeto bastante inusual, por estilo y colores que recuerda a las célebres producciones del arte limosino románico y medieval, pero que resulta ser por estilo de la representación de una época más avanzada y plenamente renacentista. Por lo tanto, no es fácil dar una ubicación geográfica a este objeto de ámbito litúrgico realizado en un taller de arte suntuario europeo o quizás del norte de Italia durante el siglo XVI y que se inspiraba en las producciones de esmalte de Limoges.
Medidas: 8,5 cm de ancho x 16 cm de alto.