Gino Bonfanti (Siena 1900 - Pisa 1958) - Mercado
Dimensiones: 81x48 con marco
68x35 sin marco
Pintura al óleo sobre contrachapado. Firmado y fechado en el '53 abajo a la derecha.
Trasladado de Siena a Pisa en 1927, llevando consigo además de a la familia, la pasión por el arte y por la pintura, obtuvo en poco tiempo consensos y los primeros éxitos.
Inesperada fue luego la aceptación en 1938 por concurso a la XXI Bienal de Venecia, donde tuvo un prestigioso reconocimiento: un premio por el paisaje.
Fue un evento este de la Bienal que casi seguramente le abrumó. Bonfanti, de hecho, tomó la drástica decisión de abandonar la seguridad del trabajo en el banco para dedicarse con plena libertad a la pintura. Pero más pronto de lo previsto la euforia del éxito se apagó y él tuvo que afrontar, con la familia, toda suerte de dificultades agravadas por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. En la inmediata posguerra (1948), la gran muestra nacional en Palazzo della Giornata, que quiso ser un incentivo para la recuperación cultural y moral de la ciudad, vio la presencia también de Gino Bonfanti con algunas obras al lado de aquellas de artistas pisanos entre los que el emergente Gianni Bertini. Estuvo presente en los años '50 en colectivas de prestigio como la Cuadrienal de Roma. Su pintura no era estruendosa, no se exaltaba en el fasto cromático, en la difusa luminosidad; reflejaba su timidez y se presentaba humilde en la simplicidad compositiva, en la tranquilidad de los tonos. Se percibía sin embargo, en ella, aquella casta melancolía, siempre filtrada por un calmo cuanto continuo respiro lírico.. No se dejó nunca involucrar por lo nuevo a toda costa e incluso en los diseños a tinta china, lápiz, permaneció fiel a sus cualidades compositivas con aquella naturalidad habitual, indemne de cualquier tipo de forzamiento.
Murió en Pisa en junio de 1958.