Esta pintura (óleo sobre cartón) del siglo XVIII se inscribe en el contexto del Grand Tour, que los jóvenes nobles europeos realizaban en el siglo XVIII, y que tenía como destino imprescindible Italia. El descubrimiento de Pompeya y Herculano había relanzado en aquellos tiempos el gusto por lo clásico. En la pintura se ve presumiblemente a un joven durante su Grand Tour, que toma apuntes sobre las ruinas arquitectónicas romanas que contempla. En el cuadro se puede notar un juego de perspectiva irreal (de invención) de grutas, de las cuales emerge un gran acueducto romano.
Dimensiones: 31,5 x 28 cm, espesor 2 cm
Precio: 900 euros