Antigua pintura bajo vidrio, de trazo muy fino, que representa a San Pedro.
La particularidad interesante es que el artista, al pintar sobre vidrio, debe ejecutar la figura al revés, debajo del vidrio mismo, como si se tratara de un negativo. Quien observaba el cuadro, aunque delicado, podía incluso tocarlo, al contrario de una pintura sobre tela o sobre el propio vidrio. Esta forma de pintura se produjo en toda Europa desde el siglo XV hasta el siglo XIX.
Dimensiones: 35 x 28 cm
Precio: 1400 euros