Apertura ricerca...

Pietro Bardellino (Nápoles, 1732 – Nápoles, 1806), Sagrado Corazón de Jesús Niño, óleo sobre lienzo

Codice: 354390
Aggiungi ai preferiti
Autor: Pietro Bardellino (Napoli, 1732 – Napoli, 1806)
Época: Segunda mitad del siglo XVIII
Categoría: religiosa
Expositor
Brozzetti Antichità
Ver todos los artículos del vendedor
Via Vittorio Emanuele 42/A, Cherasco (CN (Cuneo)), Italia
Andrea +39 348 4935001
http://brozzettiantichita.com
Pietro Bardellino (Nápoles, 1732 – Nápoles, 1806), Sagrado Corazón de Jesús Niño, óleo sobre lienzo  Traducido
Descripción:
Pietro Bardellino (Nápoles, 1732 – Nápoles, 1806), atrib. Sagrado Corazón de Jesús Niño Medidas: con marco, cm L 86 x H 99 x P 8; solo el lienzo, cm L 78 x H 64 Precio: negociación reservada Objeto acompañado de certificado de autenticidad y expertise (descargable al final de la página) El cuadro, realizado al óleo sobre lienzo, representa el Sagrado Corazón de Jesús Niño. Estilísticamente, la obra es atribuible a Pietro Bardellino (Nápoles, 1732 – Nápoles, 1806), alumno de Francesco De Mura y considerado por la crítica uno de los exponentes más dotados y sensibles del estilo rococó en Nápoles. El lienzo representa a Jesús Niño, rodeado de flores en un ambiente al aire libre, mientras muestra el sagrado corazón. El lienzo presenta una cromía bien equilibrada y una marcada dulzura de los rasgos del niño, quien con el gesto cómplice de la mano derecha, involucra al espectador en la compartición íntima y delicada del jardín en que está sentado. Las rosas, además de constituir un bello fragmento de naturaleza muerta, contribuyen a enriquecer el mensaje cristológico, siendo portadores de significados simbólicos. Atributos marianos por excelencia, a menudo se juntan a Cristo, cuyas espinas prefiguran la Pasión. En el lienzo, en alto a la izquierda, se observan dos querubines: entre ellos, según el Antiguo Testamento, está Dios: el autor, por lo tanto, pone en marcha una hipérbole iconográfica e iconológica que amplifica el significado. El tema iconográfico del Jesús Niño con en mano el Sagrado Corazón se difundió entre la segunda mitad del siglo XVIII y la primera del siglo siguiente. Con el culto al Sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia Católica pretende honrar el Corazón de Jesucristo, uno de los órganos que simbolizan su humanidad, que por la íntima unión con la Divinidad, tiene derecho a la adoración y el amor del Salvador por los hombres, de lo que es símbolo propio Su Corazón. Representa una de las devociones fundamentales de la vida cristiana, en cuanto manifiesta el verdadero rostro de Dios, que es amor pródigo y sin confines. Fue la mística francesa santa Margarita María Alacoque (Verosvres, 22 de julio de 1647 – Paray-le-Monial, 17 de octubre de 1690) la mensajera del culto, que en 1856 el papa Pío IX extendió a toda la Iglesia católica. El sujeto aquí representado respeta por lo tanto una iconografía tradicional conclamada. A continuación se reportan algunos ejemplos conocidos de tales representaciones, que vemos estar difundidas por todo el territorio italiano aunque en un número de obras bastante exiguo tanto como para considerar esta imagen rara y esporádica. Estilísticamente, la obra es atribuible a uno de los mejores alumnos de Francesco de Mura: Pietro Bardellino. El pintor nace en Nápoles en 1731; no se tienen muchas noticias sobre su formación artística y sobre su actividad antes de 1756, año en que decora el techo de la farmacia de los Incurables. Con las obras sucesivas, él se inserta en la tradición pictórica de los seguidores de Solimena, aun demostrando de conocer la manera de Giacomo del Po, derivada de Luca Giordano. En 1773 se convierte en miembro de la Academia de Bellas Artes, llamado por Luigi Vanvitelli y en 1779 es nombrado maestro de la Regia Academia de diseño y de pintura. Convencido seguidor de la pintura tradicional, permanece indiferente a los estímulos del neoclasicismo, que penetraban de varios modos en el ambiente napolitano, prefiriendo expresarse a través de una manera fantasiosa, rica de colores vivaces y de efectos luminísticos. En el apartamento viejo de la Reggia de Caserta, siete tele suyas, realizadas en edad madura y representantes la Ciencia y las Artes, la Paz y la guerra, la Inocencia, la Simplicidad, la Verdad, el Día, la Noche, son testimonio de la armonía, de la airoso pictórico y de la paleta cromática vigorosa, caracterizada por vivaz claroscuro, que le son propias. Atento a las tendencias del arte norte-europea de gran moda en la corte de María Carolina de Sajonia, esposa de Fernando IV, el pintor aclara las composiciones de su maestro, explicando un elegante gusto rococó en clave meridional. En 1803 le es confiada, junto a Desiderio De Angelis, la escuela del desnudo en la Academia, dirigida entonces por G. B. Wicar; el encargo es confirmado por el gobierno napoleónico en 1806, año de su muerte. La tela objeto de este estudio presenta una impostación estilística y una paletta cromática muy cercana a muchas obras de Bardellino con juegos de putti por sujeto. Se pueden observar características análogas cuales la combinación de los rosa con el azul intenso, las miradas profundas de los sujetos efígiados y la morbidez del trazo con que el pintor describe los cuerpos mofletudos de los Bambinellis y de los putti. Carlotta Venegoni  Traducido