Mascarini Giuseppe (Bolonia 1877 - Milán 1954)
Pareja de pinturas al óleo sobre tabla con un hermoso marco dorado de la época
"El glaciar en el caserío en Albigna" firmado y fechado abajo a la derecha G. Mascarini 1919
"El deshielo en el estanque en Albigna" firmado abajo a la derecha G. Mascarini 1919
Medidas de la pintura: ancho 50 cm, alto 35 cm
Medidas del marco: ancho 55 cm, alto 70 cm
Publicados en "Giuseppe Mascarini 1887-1954. Una paleta entre dos siglos" Edición Skira 2016 - página 200.201 tav.339-340
Información sobre el autor:
Vivió y operó siempre en Milán. Estudió en la Academia de Brera. Dotado para el dibujo y la pintura, obtuvo premios en 1896 y 1897 cuando participa por primera vez en las exposiciones de Brera.
En 1900 la Academia lo nombra "Socio Honorario" y luego es llamado a formar parte de la comisión permanente de pintura. Los primeros años del siglo los pasa en París donde estudia la pintura de los grandes maestros del pasado y sigue las nuevas tendencias pictóricas que avanzan en el clima de renovación general. Influjos de temáticas como el simbolismo, divisionismo, se encuentran en sus pinturas de las primeras décadas del '900. Pertenecen a este período las grandes telas "El sueño" 1909, "La visitadora" 1909, "Balada antigua" 1916 y los grandes paisajes alpinos donde la tripartición de los horizontes, el divisionismo, los cielos que conducen hacia el infinito, la percepción visual remiten a reminiscencias de Puvis Chevannes, de Hodler y Segantini.
Mascarini ama la montaña y durante las estancias estivales la bella Val Bregaglia es el escenario de tantos paisajes representados por él. Pero no está solo la pintura de paisaje para Mascarini sino también la de figura porque naturaleza y humanidad son en él dos términos igualmente vivos, ambos generadores de inspiración.
En sus pinturas de figura prefiere observar antes que interpretar con arbitrio, mantenerse lo más cerca posible del sujeto antes que cargarlo de significados extremos. Sus pinceladas, la fuerza del dibujo y del calor sugieren siempre una visión de calma serena y familiar, una cálida unidad de tono, una medida, un ímpetu contenido y espontáneo.