Representación intensa, elegante y vívida de una rama de orquídeas. El pintor (que firma en la parte inferior derecha) logra captar de manera admirable el mismo momento en que estas flores extraordinarias y particulares se muestran en el ápice de la floración. Como es sabido, las orquídeas son “epifitas”, es decir, nacen en las ramas de los árboles. La rareza del cuadro, además de la maestría del artista, reside precisamente en este detalle de haber representado estas flores, que han entrado en la leyenda, no cortadas y bien colocadas dentro de un jarrón, sino en la naturaleza en plena vida. Ninguna “naturaleza muerta” por lo tanto, ni siquiera “naturaleza suspendida” (el concepto de “still life” o “stlleben” es aquí superado por el verismo), sólo la idea de retomar realisticamente del natural el momento más exaltante de la floración.
Excelente estado de conservación dentro de un antiguo marco de madera coetáneo con borde dorado.
Holanda – primer cuarto del siglo XX
Medidas: anchura cm. 108 altura cm. 88
www.palazzodelbuonsignore.com
https://www.romagnavirtualtour.it/virtual-tour-palazzo-del-buon-signore/