Óleo sobre lienzo. Se trata de una copia de época del grabado homónimo realizado por Annibale Carracci (1560 -1609), que tuvo un éxito inmediato y dio lugar a una serie de réplicas impresas y copias pintadas. Presenta el momento de la Pasión en el que Cristo es coronado con la corona de espinas, objeto de tortura y símbolo denigratorio de su proclamación como Rey de Reyes. Realizan el acto dos figuras, el soldado romano y el judío, que representan a los dos pueblos que participaron en la condena a muerte de Cristo. Las figuras, vigorosas y sanguíneas las de los dos verdugos, más pálida e inerte la víctima, crean una composición entrelazada de cuerpos, con el de Jesús central que une los otros dos, uniéndolos en la responsabilidad compartida de lo que están haciendo; puesto de través, Jesús tiene la cabeza reclinada a la fuerza a la izquierda por el soldado que le impone la corona de espinas, mientras que el judío a la derecha le pone en la mano la caña de bambú, sustitutiva del cetro. La escena está dominada por colores sombríos y oscuros, entre los que destaca solo el rojo vivo de la vestidura de Cristo, símbolo de su humanidad sufriente. El cuadro ha sido restaurado y reentelado. Se presenta en un bello marco coetáneo, con faltas.
Dimensiones del marco (cm):
Altura: 130
Anchura: 97
Profundidad: 6
Dimensiones de la obra (cm):
Altura: 112
Anchura: 80
ARARPI0159197