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Ignazio Lo Giudice (activo XVII-XVIII) Martirio de San Lorenzo

Codice: 311161
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Autor: Ignazio Lo Giudice (attivo XVII-XVIII)
Época: Siglo XVIII
Categoría: Esculturas siglo XVIII
Expositor
AliceFineArt
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Piazza Tre Martiri, 2, Rimini (RN (Rimini)), Italia
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Ignazio Lo Giudice (activo XVII-XVIII) Martirio de San Lorenzo 
Descripción:
Ignazio Lo Giudice (activo XVII-XVIII) Martirio de San Lorenzo cera policromada, materiales diversos cm 70 x 79 ca. 1710 Procedencia: Palermo, colección Alessi La escena, insertada en un espacio delimitado por árboles-telón, retrata el martirio de San Lorenzo, un episodio frecuentemente preferido entre las representaciones relativas al mártir de origen español, pero aquí fuertemente laicizado, casi totalmente desprovisto del componente dramático requerido por el evento. El santo está colocado sobre la parrilla y está a punto de voltearse sobre el otro lado, recordando su observación hecha durante el suplicio: “Mirad si estoy cocido lo suficiente de este lado, y volvedme y cocedme del otro” (cfr. J. Hall, Diccionario de los sujetos y símbolos en el arte, Milán 1989, pp. 181-183). Tiene a su alrededor a sus verdugos, uno de los cuales alimenta el fuego, mientras que centralmente asiste a la escena el prefecto con otro testigo. Sobresale en la representación un putto alado revoloteando. La interesante obra, atribuible a Ignazio Lo Giudice, es uno de los pocos valiosos testimonios que quedan de la enorme producción de manufacturas en cera de los siglos XVIII y XIX. Tal dispersión, como ha observado Antonino Uccello, se debe tanto a la fragilidad de la materia como a la poca atención prestada a esta forma de arte, considerada expresión de una artesanía menor (A. Uccello, Il presepe popolare in Sicilia, Palermo 1979, pp. 64-67). El hábil ceroplasta es uno de los componentes de la familia Lo Giudice, activa o proveniente de la ciudad de Agrigento entre finales del siglo XVII y las primeras décadas del siguiente, hasta hace poco más de una década totalmente ignorada y redescubierta gracias al hallazgo de numerosas obras datadas y firmadas en colecciones privadas y conventuales y en el mercado de antigüedades (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura le cere artistiche nella Sicilia del Settecento, Palermo 2011, pp. 53-68; R.F. Margiotta, Lo Giudice Ignazio, in Arti decorative in Sicilia. Dizionario biografico, a cura di M.C. Di Natale, Palermo 2014, I, p. 373). Como observan Santina Grasso y Maria Concetta Gulisano: “Ninguna indicación nos viene de la dislocación de las obras, que encontramos tanto en el palermitano como en el agrigentino, pero la ausencia de una tradición ceroplástica documentada en la ciudad de los templos” podría hacer que nos inclinemos por la ubicación del taller de Lo Giudice en Palermo, aunque las manufacturas llegadas muestran peculiaridades técnicas y estilísticas diferentes de la coetánea producción palermitana (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, p. 53). La capacidad técnica del artista se aprecia en la obra en examen en la representación de los detalles, especialmente en la definición de los vestidos minuciosamente adornados en oro puro. Estos detalles, además de la pose y la gestualidad de los personajes, contribuyen a crear, como en otras representaciones similares, casi el efecto de una representación teatral más que a evocar una escena de carácter exclusivamente sacro. La obra, ya en la Galería romana Carlo Virgilio & Co., atribuida a Lo Giudice y datada alrededor de 1710, pero recordada como Martirio de San Bartolomé, había sido dada a conocer por Aleth Mandula (Incarner les mystères de la foi. Proto-Dioramas, une histoire religieuse, in Dioramas, catálogo de la muestra [Paris, Palais de Tokyo, 14 junio-10 septiembre 2017; Francfort-sur-le-Main, Schirn Kunsthalle Frankfurt, 6 octubre 2017 - 21 enero 2018] a cura di K. Dohm, C. Garnier, L. Le Bon, F. Ostende, Paris 2017). El primero de los artefactos atribuidos al artista agrigentino es la Visión de San Eustaquio insertada dentro de un tableau, con dentro un cartucho que lleva la inscripción: “Artis medicine D(octo)r D(on) Ignatius di lo Giudi- ce Agrigentinus / 1712” (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, p. 53; R.F. Margiotta, Un inventario di don Aurelio Bona Fardella, barone di Giardinello, in Itinerari d’arte in Sicilia, a cura di G. Barbera e M.C. Di Natale, Napoli 2012, pp. 202-203), profesión que probablemente le había hecho adquirir experiencia en la ceroplástica aplicada a los estudios de anatomía. La preciosa manufactura, todavía custodiada por la familia Bona de Giardinello, debe identificarse con una de las cinco “scaffarate con sus cornices de ébano talladas y doradas en oro puro en una de las cuales hay Santa Rosalía con su pedestal”, esta última desgraciadamente robada hace algunas décadas, enumeradas en el inventario post mortem de don Aurelio Bona Fardella, barón de Giardinello y académico del Buen Gusto, fechado el 9 de diciembre de 1774 (R.F. Margiotta, Un inventario..., in Itinerari..., 2012, pp. 202-203). A la misma serie pertenece San Jerónimo en el desierto, también insertado en un espacio escénico delimitado por una densa vegetación, que se diferencia de la Visión de San Eustaquio sobre todo por una cromía más apagada probablemente para simular la ambientación desértica (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, p. 57). Para las fuertes afinidades con las obras citadas, se han referido a Ignazio Lo Giudice cuatro composiciones en cera, insertadas en otras tantas vitrinas, vendidas en la Casa de Subastas Semenzato, procedentes de una colección privada de Sciacca en la provincia de Agrigento (Ibidem) y atribuidas hasta ese momento a Anna Fortino (1673-1749), hábil modeladora en cera palermitana (F. Chiappisi, Arte ceroplastica, in Sciacca città degna, Sciacca 1984, pp. 131-137, in part. 130-131; Idem, Arte ceroplastica in Val di Mazara nei secoli XVIII e XIX, in “Trapani. Rassegna della provincia”, a. XXIX, n. 261, 1985, pp. 13-24, in part. p. 21. Sobre la artista véase M. Vitella, Fortino Anna, in Arti decorative..., 2014, I, p. 256 con prec. bibl.). Las refinadas manufacturas, recordadas como la Matanza de los Inocentes, San Martín que ofrece el manto al pobre (?), el Martirio de San Sebastián y Santa Rosalía (Semenzato Casa d’Aste, Mobili dipinti ed oggetti da collezioni napoletane e del Regno delle due Sicilie, Ercolano 16 junio 2000, lotto n. 244), en realidad Santa María Magdalena en oración, esta última datada en 1705, podrían inspirarse, como ya se ha observado, en los famosos teatrinos de Giacomo Serpotta o en “aquellas formas de representaciones teatrales - comedias literarias y sacras representaciones hasta la comedia del arte - que en aquel tiempo tenían gran éxito” (cfr. S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, pp. 57-58). En ellas aflora el recuerdo “de aquel mundo irreal y fantástico descrito en los poemas caballerescos” que tanto éxito cosechó en los siglos pasados, “no solo en el campo literario, sino también en el musical y de las artes visuales, un repertorio difundido a nivel de imágenes también en Sicilia a través de una vasta circulación de estampas ilustrando los poemas del Ariosto y del Tasso” (Ibidem). Entre las obras atribuidas a Ignazio Lo Giudice se recuerda la Estigmatización de San Francisco, realizada en las primeras décadas del siglo XVIII y custodiada en el convento de los Padres Capuchinos de Caccamo, que por manipulaciones recientes ya no custodia el cartucho original con las referencias a su autor, visible, en cambio, en una foto de archivo de 1981, pero a él atribuible por las fuertes afinidades con otros artefactos de atribución cierta (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, p. 65). Nicola y Vincenzo Antonio Lo Giudice, componentes de la misma familia, firman respectivamente en 1702 dos composiciones en cera insertadas en ricas 3. Ignazio Lo Giudice, Strage degli innocenti, 1705, mercado de antigüedades 4. Ignazio Lo Giudice, San Martino mostra la croce ai enmici, 1705, mercado de antigüedades representaciones paisajísticas del monasterio benedictino de San Martino delle Scale cerca de Monreale. Las dos vitrinas que llevan las firmas acogen El Reposo durante la fuga a Egipto y la Estigmatización de San Francisco, a estas deben añadirse otros dos tableaux privados de la indicación de los artistas, San Sebastián y un Santo mártir, pero que por las afinidades de lenguaje pueden atribuirse al mismo prolífico taller (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, pp. 62-64). Las asonancias estilísticas con algunas obras de Caterina De Jiulianis hacen hipotetizar contactos de los ceroplastas sicilianos con el ambiente partenopeo si no incluso un conocimiento directo de esta última artista (S. Grasso - M.C. Gulisano, Mondi in miniatura..., 2011, pp. 67-68). Rosalia Francesca