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Alegoría de los cuatro elementos, pintor piamontés activo en la primera mitad del siglo XIX

Codice: 305790
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Época: Primera mitad del siglo XVIX
Categoría: Alegoría
Expositor
Brozzetti Antichità
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Via Vittorio Emanuele 42/A, Cherasco (CN (Cuneo)), Italia
Andrea +39 348 4935001
http://brozzettiantichita.com
Alegoría de los cuatro elementos, pintor piamontés activo en la primera mitad del siglo XIX  Traducido
Descripción:
Alegoría de los cuatro elementos, pintor piamontés activo en la primera mitad del siglo XIX Óleo sobre tabla. Medidas con marco: cm A 34,5 x L 25; solo la tabla: cm A 29 x L 20,5 Precio: negociación reservada Objetos acompañados de certificado de autenticidad Las simpáticas tablillas, pintadas al óleo, por un artista activo en Piamonte en la primera mitad del siglo XIX, representan la alegoría de los cuatro elementos de la Tierra. Están inspiradas en el grupo de cuatro estampas al aguafuerte de alrededor de 1730, realizadas sobre un diseño del pintor rococó Jacopo Amigoni (Nápoles 1682- París 1752) y grabadas en Venecia por Joseph Wagner (Gestratz, 1706 – Venecia, 1780). Cada pintura representa la alegoría de un elemento: la tierra, el fuego, el agua y el aire. La tierra está representada por una joven pareja en un ambiente agreste; el joven, acompañado por un perrito, ofrece un ramo de flores a la muchacha. El fuego está representado por un edificio en llamas del cual huye la pareja que se estaba preparando para un picnic, como sugiere la cesta de mimbre con vajilla que el muchacho sostiene. El elemento del agua es recordado por la pesca: mientras una joven está intentando pescar, un muchacho le ofrece un pescado capturado con una red. El aire es simbólicamente recordado por el vuelo de los pájaros: en la pintura se ve representado un joven que sobre una escalera apoyada a un árbol toma un pajarito y con dulzura lo ofrece a la muchacha, lista para acogerlo en la tela de su vestido. Los cuatro cuadros proponen el gusto arcádico muy difundido en el siglo XVIII, en el que se ensalzó la clásica y simple poesía pastoral, a través de la recuperación del mito de Arcadia. La Tierra se convierte en fuente de paz y serenidad, lugar del alma, en el que el hombre vive en perfecta armonía con la Naturaleza. El mundo de los salones contemporáneos se desplaza a bosquecillos y ambientes campestres, ambientados por pastores y pastoras. Las obras, en buen estado de conservación, se caracterizan por una marcada decoratividad y agrado del tema.  Traducido