Librería abierta, útil, funcional y agradable, hecha con maderas variadas.
Los elementos decorativos que la caracterizan se inspiran en la mitología y la antigüedad clásica: hojas de acanto talladas, en particular en el marco superior del mueble. Los dos pies representan un rostro burlesco "a la grotesca".
El marco inferior presenta un tallado cóncavo en forma de "conchas vacías".
Estilo neorrenacentista: este es un estilo que propone, mirando a la grandeza del pasado, motivos decorativos y adornos propios del siglo XVI. Mascarones, marcos, columnas talladas con hermas (bustos antropomorfos) que componen estructuras arquitectónicas típicas de los palacios renacentistas, son los elementos que caracterizan el estilo neorrenacentista.
Estos elementos permanecerán en la producción de muebles hasta la primera mitad del siglo XX.
Emilia-Romaña: años Treinta - Cuarenta del siglo XX
Medidas: Longitud cm. 157 Altura cm. 119,5 Profundidad cm. 43
Profundidad de los dos estantes superiores cm. 37,5
Profundidad del estante inferior cm. 40
www.palazzodelbuonsignore.com
https://www.romagnavirtualtour.it/virtual-tour-palazzo-del-buon-signore/
NOTAS:
El período definido como "Ecléctico" fue una tendencia estética que se verificó en Europa y en los Estados Unidos a partir de 1830 y se extendió hasta el final del siglo en cuestión, manifestando un revival histórico inspirado en diversos estilos del pasado, desde el neogótico, al neobarroco, al neoclásico, al neorrenacentista.
En Italia esta tendencia ecléctica fue promotora de un estilo nacional capaz de llevar a la superación de los regionalismos y en grado de afirmar un gusto común por lo monumental, recordando algunos aspectos de la antigua Roma o del período renacentista, ambos típicamente italianos. Una búsqueda pues de identidad nacional, que a partir del espíritu del Risorgimento, alcanzase también las casas y los muebles de los "italianos".
El eclecticismo dio libre desahogo al impulso de amueblar las habitaciones de la casa de modo diverso la una de la otra, recurriendo a estilos diferentes, rechazando el concepto de "bello en absoluto", sin caer en las restricciones de las reglas rígidas y codificadas, que habrían terminado por encorsetar el ingenio de artesanos, artistas y hábiles industriales.
A partir de este revival, ebanistas, arquitectos, ceramistas, orfebres, desarrollaron su propia inventiva y su propia fantasía generando nuevas interpretaciones personalizadas de los típicos muebles pertenecientes al pasado. Virtuosismo y elegancia fueron las palabras clave de esta nueva corriente.
A pesar de la producción interesante de este período es bien recordar como la industrialización empujase hacia una realización en serie de muchos productos, un proceso de imitación del trabajo artesanal realizado con aparatos mecanizados específicos, con criterios de bajo coste y menor calidad técnico-estética; a pesar de ello no faltaron piezas dotadas de belleza y prestigio.