Espléndido cuadro de origen húngaro y que data de principios del siglo XX. La pintura está realizada al óleo sobre lienzo y representa la espléndida imagen de una mujer con un ramo de flores en la mano y el mar a su espalda. Esta relajante figura, pintada con finos y delicados colores, representa la quietud y la tranquilidad del ambiente, creando una atmósfera apacible y sugestiva. Cabe destacar también el maravilloso marco que la rodea con sus particulares decoraciones: tallas geométricas en el interior y con formas sinuosas en el exterior, seguidas de elegantes elementos esculpidos en la madera.