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Giuseppe Mascarini (1877- 1954)- Retrato de Niña

Codice: 239382
1.800
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Autor: GIUSEPPE MASCARINI (Bologna 1877 – Milano 1954)
Época: Siglo XX
Categoría: Retrato
Expositor
Numero 7 Antiquariato
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Viale Ugo Foscolo 7, Montecatini Terme (PT (Pistoia)), Italia
+39 3662898180
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Giuseppe Mascarini (1877- 1954)- Retrato de Niña  Traducido
Descripción:
GIUSEPPE MASCARINI (Bolonia 1877 – Milán 1954) “Retrato de Niña” Óleo sobre tabla, cm 45x31 de 1912 Firmado abajo a la izquierda Publicado en "Giuseppe Mascarini 1887-1954. Una paleta entre dos siglos" Edición Skira 2016 - página 114 tav.134 Bibliografía: Notas Críticas de C. Carrà, La Mostra Della Permanente en “L’Ambrosiano”, 12\12\1936 Viviò y operó siempre en Milán. Estudió en la Academia de Brera. Dotado para el dibujo y la pintura obtuvo premios en 1896 y 1897 cuando participó por primera vez en las exposiciones de Brera. En 1900 la Academia lo nombra “Socio Honorario” y luego es llamado a formar parte de la comisión permanente de pintura. Los primeros años del siglo los pasa en París donde estudia la pintura de los grandes maestros del pasado y sigue las nuevas tendencias pictóricas que avanzan en el clima de renovación general. Influencias de temáticas como el simbolismo, el divisionismo, se encuentran en sus pinturas de las primeras décadas del ‘900. Pertenecen a este período los grandes lienzos “El sueño” 1909, “La visitadora” 1909, “Balada antigua” 1916 y los grandes paisajes alpinos donde la tripartición de los horizontes, el divisionismo, los cielos que conducen hacia el infinito, la percepción visual remiten a reminiscencias de Puvis Chevannes, de Hodler y Segantini. Mascarini ama la montaña y durante las estancias veraniegas el bello Val Bregaglia es el escenario de tantos paisajes por él representados. Pero no existe sólo el cuadro de paisaje para Mascarini sino también el de figura porque naturaleza y humanidad están en él dos términos igualmente vivos, ambos generadores de inspiración. En sus cuadros de figura prefiere observar en lugar de interpretar con arbitrio, mantenerse lo más cerca posible al sujeto en lugar de cargarlo de significados extremos. Sus pinceladas, la fuerza del dibujo y del calor sugieren siempre una visión de calma serena y familiar, una cálida unidad de tono, una medida, un ímpetu contenido y espontáneo. Expone en las Bienales internacionales de Venecia desde 1900. Participa en las Cuadrienales de Roma, en la Internacional de Turín, en todas las muestras sociales de la “Permanente” de Milán, en las anuales de Brera, en la Fine Arts Exibition de San Francisco en 1915. Organiza muestras personales en Busto Arsizio en 1920, en Bottega di Poesia en Milán en 1926, en la Galería Scopinich en Milán en 1931. En 1942 organiza aún una personal en la “Permanente”. Después de la guerra reanuda a exponer en las Bienales Venecianas y en muestras colectivas del milanés.  Traducido