Bello ejemplo de escultura de madera que representa una Madonna con el Niño Pantocrátor con antiguas policromías.
Una obra de dimensiones contenidas pero absolutamente original y auténtica. Los signos del tiempo aumentan su encanto y su devocional espiritualidad.
También el peso (gr. 206) subraya su celestial levitación.
En las esculturas de madera del período neoclásico (al que se debe asignar la obra), para evitar fisuras en la madera, era costumbre excavar posteriormente la escultura. Como en nuestro caso, evidenciado por los "garabatos" de la parte excavada.
Arte Véneto - finales del siglo XVIII (aprox.)
Medidas: Altura cm. 28 Anchura cm. 8 Profundidad cm. 7,5