Botella de vidrio soplado decorada con varillas en aventurina, un calcedonio translúcido especial con reflejos plateados. Realizada en Murano en la primera mitad del siglo XX con vidrio transparente, rosa y negro. El tapón tiene pétalos unidos en caliente al fuste central. En el fondo, el corte típico del trabajo del vidrio soplado para separarlo de la varilla. La altura de la botella sin tapón es de 23 cm. No presenta roturas ni restauraciones.