Aplique de pared de cinco luces de la línea San Valentino, realizado en colaboración con el artista Aristide Najean. Decorado con pan de oro y aventurina, un calcedonio particular conocido por sus reflejos brillantes. La forma de las copas recuerda a la cera derritiéndose. Aristide, pintor parisino que se trasladó a Murano hace tiempo, colabora con maestros vidrieros para realizar sus obras.