El protagonista del cuadro es la mirada del personaje: las cejas pobladas y arqueadas la hacen profunda, mientras que las hinchadas ojeras seniles refuerzan el agarre casi hipnótico de esos ojos, relegando a un segundo plano las otras connotaciones descriptivas, como el gran sombrero de tres picos que apenas se distingue del fondo, la singular estola de piel, el cuello de un traje popular o de valle del siglo XIX.
El retrato original es datable en la última parte del siglo XIX, y el anónimo pintor que lo realizó podría ser el milanés Giuseppe Barbaglia (Milán 1841-1910).
Óleo sobre cartulina redondeada hacia la parte superior, a su vez pegada sobre cartón prensado; estado de conservación óptimo, salvo 2 pequeñas caídas de color en el margen superior.
Medidas cm. 55 x 40.